domingo, 13 de junio de 2010

Tirando piedras.

A veces me parece que transcurro por la vida, en lugar de vivirla.

Me siento como una piedra arrojada al agua con pericia, para que vaya tacando la superficie y remontando de nuevo el vuelo.
Esa piedra pequeña, aplastada, que se moja y se seca con el absurdo convencimiento que no se hundirá.


7 comentarios:

X dijo...

Todas las piedras se acaban hundiendo, pero mientras podamos seguir dando saltitos sobre el agua, hagámoslo. :P

Camaleona dijo...

Si tuviera que ser una piedra de esas, espero que me lance ese tipo del vídeo, porque si tengo que lanzarme yo sola, al primer salto me hundo.

barbaria dijo...

Jajaja, si sigamos dando saltitos, X, y yo tampoco soy muy buena tirando piedras, Camaleona. Mejor dejarlo a los profesionales.

La Maga dijo...

Hasta la vida de una piedra es más emocionante que la mía XD Una vez conseguí hacer rebotar una piedra cinco veces seguidas. Aquello fue memorable (y ahora tú te preguntarás a que viene esto) XD

Me gustan tus reflexionas metafóricas =)

Besos ^^

DANYGIRL dijo...

Yo lo consigo de vez en cuando....tirar la piedra...y también ir dando saltitos!

barbaria dijo...

Maga, DANYGIRL, yo jamás ha conseguido que una piedra rebote en el agua. En cuanto a lo de que la vida de las piedras es más emocionante..no sé Maga, no sé yo...

Ilian dijo...

Todos sentimos eso a veces, como ser un granito de arena en una enorme playa, igual a los demás y sin importancia, pero creo que es mejor sentirse como el mar que baña a esa arena, dejando siempre su huella en ella, y de alguna u otra forma siempre influyendo.
Saludos... (: