jueves, 30 de diciembre de 2010

Feliz Año Nuevo

Supongo que deberia decir algo de este año, hacer balance y esas cosas. Ver mis columnas de el debe y el haber pulcramente escritas.
Hace poco una amiga me dijo que desconfiaba un poco en eso de cerrar ciclos, de pedir con esperanza un año mejor, como si acabando éste se fuera a acabar también las desgracias, como si cada año fuera el último de las vacas flacas y el primero de las gordas...
No será así con algunas cosas y sí con otras, la vida es como una caja de bombones ¿no?
Este año no voy a hacer balance y visto lo mal que he llevado mis propósitos de Año Nuevo (no he dejado de fumar y de los cinco kilos que perdí he recuperado 4 ya)tampoco voy a hacerlos este año.
Voy a esperar a ver que pasa, voy a intentar hacerlo bien, con buenos propósitos diarios que son más fácilmente cumplibles.
Esperaré el año nuevo con la ropa interior roja y beberé cava y comeré uvas y brindaré por que el Año Nuevo sea el primero de las vacas gordas.

Disfrutad de la fiesta. No comáis demasiado, no bebáis demasiado y esas cosas.
Y que el año que viene sea feliz y própero.
Un beso.

lunes, 27 de diciembre de 2010

A ciegas

"El ejercicio es el siguiente: cerrad los ojos y empezad a acercar una mano a la otra, las palmas, como si fuérais a rezar. Intentad acercarlas todo lo que podáis...sin llegar a tocarla."
Era difícil, los pulpejos de los dedos, sin la ayuda de la vista, se tocaban antes de que pudiera frenarlos. Pero con el tiempo, poco tiempo además, empecé a percibir el calor de una mano en la otra y aprendí a acercarlas lo máximo posible sin llegar a tocarlas.
A menudo nuestro profesor calentaba monedas con el mechero y las colocaba sobre la espalda del conejillo de indias de turno mientras los demás intentábamos acertar dónde las había puesto, más adelante sólo calentaba la zona con su mano o con un par de dedos.
También nos tocó aguantar cubitos de hielo para aprender a detectar las zonas frías.
Cada protuberancia, anatómica o patológica, cada cambio de grosor, de elasticidad, de firmeza...debía ser apreciado por nuestras manos, por la yema de los dedos.
Nos enseñó a encontar el pulso en las zonas más inverosímiles.
Bromeábamos con que el exámen práctico consistiría en encontrar un guisante debajo de diez colchones...
Nos exigía leer e interpretar correctamente lo que nos decía la piel a la piel.

Con esto (y al decir esto me refiero a esto) pasa lo mismo: hay veces que llegas a sentir sin llegar a tocar. Hay veces que llego a sentiros cuando os leo, sin tocaros ni nada.
Gracias.


jueves, 23 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

O solsticio de invierno.
O lo que sea.
Me enseñaron que este tiempo era un tiempo de esperanza, de amor, de deseo de paz y de reencuentros, así que me da igual qué celebréis o si lo celebráis. Me da igual que seáis o no creyentes, del credo que sea.
Os deseo a todos que tengáis felicidad y paz y amor en vuestra vida, que el año que viene sea en cualquier caso mejor que este.
Que seamos capaces de superar nuestras diferencias y convivir de forma armoniosa, que luchemos por mejorar las circunstancias que nos rodean, que no nos dejemos llevar por el desamparo ni la pena, que alarguemos nuestros brazos para tocarnos...
En fin, todas esas cosas buenas.
Un abrazo muy fuerte a todos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Hoy que llueve

Llueve muchísimo, cae el agua como una cortina sobre mis cristales. Inunda mi patio.
Agua lamiendo las paredes de mi casa.
Creo que acabaremos como el año pasado, con elementos de vida extraña creciendo en mis rincones.
Llueve y la lluvia me pone especialmente triste.
Las gotas de lluvia me recuerdan demasiado a las lágrimas.
A ver si llega pronto el espíritu navideño, y enciende lucecitas que destellen, aunque sean borrosas, bajo este agua.
Por lo pronto, yo he empezado a invocarlo haciendo las primeras compras y paseando esta tarde por calles mojadas pero adornadas con bombillas blancas y flores de pascua.
Mañana envolveré regalos (Papá Noel necesita ayuda, tal vez los elfos se hayan declarado en huelga) y seguro que se me contagia alguna sonrisa por adelantado, de esas que tedrán mis hijos cuando rompan impacientes el papel que me habrá costado tanto poner con una mano.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Hay dedo para rato

Ya me han quitado puntos! (ains, ¡qué tiempos aquellos!), todos en realidad.
Me dijeron que necesitaría alguno días más en cambio, la enfermera que me vió decidió que ya era suficiente... craso error. Tras el alivio inicial de no tener la tirantez de la sutura y siguiendo la recomención de que ya la podía tener al aire estuve disfrutando de mi bonita, cerrada y seca cicatriz hasta la noche, momento en el que se abrió.
No del todo, sólo un poquito, lo bastante para que...bueno, si alguien quiere los detalles "gore" se los mando por e-mail.
Mi marido, que es un manitas en esto de arreglar cosas (y que es socorrista experimentado, entre otras cosas) me colocó admirablemente unos puntos de aproximación. La tengo de nuevo dolorida.
Aparte de eso tammbién tengo un sospechoso hormigueo en la zona interna del pulgar, pero como está tan inflado pues...
En fin, que no va a ser coser y cantar (coser,,¿lo pillan?).
Mañana iré al médico que me prorrogará la baja, me temo, y a ver que dice.

No os cuento lo malo que es esto de andar todo el día de arriba para abajo, dando paseos y no poder ni fregar un plato, ni hacer una cama, porque no os lo creeríais.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

La importancia del dedo gordo de la mano izquierda

Ayer tuve un accidente, se me resbaló el cuchillo con el que cortaba (no era jamón, no) me introduje más de un centímetro y medio de cuchillo en la base del dedo pulgar, en lo que llaman monte de Marte, región tenar es su nombre científico.
Fue un dolor tan atroz que me cortó la respiración.
Cuatro puntos (ni al aprobado llegué) de sutura y un dolor sordo y un hormigueo en el pulgar que me acompaña desde anoche.
Tengo la nano hinchada y pese a mi empeño de "yo puedo", no puedo. No puedo vestirme, ni peinarne... no puedo cortar la comida, es como si tuviera un muñón de carne palpitante, es como si me faltara el brazo entero..
No puedo mojarme la mano en cuatro días, otros cuatro para quitarme los puntos... y veremos cuántos más me dolerá.
Un segundo, nada más. No hace falta más.
Que estamos de prestado, eso lo sé.
A veces basta un segundo para cambiar tu mundo.
Muchas veces una acción cotidiana e inocente desemboca en una situación no tanto imprevisible como inesperada.
En mi caso ha sido un descuido que me va costar una semana de baja y algunas molestias.
Hay casos mucho peores...
¿Me he puesto trágica? Será el dolor o el ibuprofeno... o la estadística de accidentes de tráfico después del puente.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Día de compras

Llueve, así que no podemos salir de excursión fuera de sitios techados.
Vamos entonces al IKEA, y luego al cine.
Por si no lo sabéis, (Camaleona, tú sí lo sabes) me encanta el sitio ese, me encanta la comida tan baratita y el pasear por sus exposiciones. Cuando voy me dan ganas de redecorar toda mi casa y siempre termino comprando algo que no tenía intención de llevarme pero a lo que me cuesta resistirme.
Hoy me he comprado un soporte para el portátil por lo que en vez de estar incómodamente escribiendo estoy repanchingada en el sofá con el portátil sobre las rodillas sin clavarme ninguna arista y sin que esté en precario equilibrio.
Mis niños se han portado estupendamente. Al mayor se le han saltado las lágrimas cuando no lo han dejado entrar en la guardería por ser demasiado alto pero se ha vengado cogiendo tantos lápices como le cabían en los bolsillos...
Luego hemos ido al cine. Hemos visto "Gru: mi villano favorito". Nos hemos reído, sobre todos con los pequeños seres amarillos, aunque la peli no ha sido para quitarse el sombrero, al menos ha sido entretenida.
Como era tempranito cuando salimos, aprovechamos para pasar por el Leroy Merlin a ver herramientas porque nunca se tienen suficientes...o nunca la que se necesita (viaje super aprovechado porque ya sé que comp.... pedirle a los Reyes Magos para mi marido) . Pero que no os engañe la publicidad: no es un centro familiar, no lo es.
Que me lo digan a mí, que me he pasado todo el rato que estuvimos allí alejando las regordetas manitas de sierras, destornilladores y demás objetos punzantes y cortantes. Se ve que lo llevan en los genes...
Total que llegando a casa se han dormido los niños en el coche. Atiborrados como estamos de perritos calientes, albóndigas y palomitas no ha habido que preparar cena y ahora disfruto de mi compra.
Un día sencillo.
Mañana si eso, hablamos de los controladores aéreos...

jueves, 2 de diciembre de 2010

Fuera de lugar

 Me sorprende que colaboren con ONGs y no sean capaces de invitar a un cigarrillo a alguno de los ancianos que remolonean a nuestro alrededor a la hora del café.
Me sorprende que bravuconeen con plantar cara a la empresa y que me digan que me voy a meter en un lío por no colaborar con ella.
Me sorprende que no crean en ningún dios y busquen ansiosamente el horóscopo del día.
Me sorprende que trabajen con algunas personas que están mal de la cabeza y que se enfaden con ellas por no recordar las cosas.
Me sorprende que planeen viajes y findes mientras sus padres les pagan el piso.
Me sorprende que se sorprendan cuando hablo a la limpiadora de usted.
Me sorprende que se hagan regalos por el cumpleaños de cada una y se colmen de besos al despedirse los viernes y que despellejen sin pudor a la desprevenida que falte en ese momento.
Lo que no me sorprende es que me digan que no me integro a su grupo, pero es que me siento fuera de lugar.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Llueve otra vez

Me cuesta acostumbrarme a la lluvia, me da pereza salir de la cama y enfrentarme al día paraguas en ristre. Llueve a la hora de entrar los niños en el colegio y sorprendentemente no vuelve a hacerlo (o no lo hace tan fuerte) hasta la hora de recogerlos.
Se te mojan los zapatos y tienes los pies fríos todo el día. Se te mojan los zapatos y tienes el suelo del salón lleno de churretes.
Odio los días de lluvia, salvo que sea domingo.
Entonces me acurruco entre las sábanas por la mañana, paso el día holgazaneando, vemos una peli y comemos palomitas (la peli será de dibujitos, probablemente). Entonces miro por la ventana que se empaña con el aliento y pienso que qué bien que llueva fuera mientras estamos dentro.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Una de ¿mafiosos?

_ Verás...no me importa si cogiste los panfletos o no, si los leíste o no...sólo quiero saber quienes eran los que los estaban repartiendo.
_  ¿Perdona?
_ Verás, _ dice con el boli en la mano_ esto no va a ser para nada..., sólo para tener una confirmación de quienes eran.
_¿Quieres... que te los señale con el dedo? No, no tengo por qué hacerlo.
_ Sabemos quienes son, la Gran Jefa hizo fotos..
_ Será para su álbum, eso es ilegal.
_Sólo quiero que sepas que la Gran jefa va a pasar por aquí preguntando ¿qué vas a decirle?
_ ¿Buenos días?
Da golpecitos con el boli sobre el papel...se va con la cara de "ya hablaremos"


Y todo es real.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Una de puertas

Las puertas abiertas invitan, acogen, y te dan la libertad de decidir si quieres entrar o no, incluso te permiten echar una ojeada dentro antes.
Las puertas entreabiertas dejan un resquicio a la imaginación, tentadoras e impertinentes si el viento se encapricha en jugar con ellas.
Las puertas que se cierran rechazan, bueno, aquellas que se cierran de un portazo.
Las hay que se cierran suavemente como un adiós sereno.
Las que te encuentras cerradas intrigan, su cerradura es un misterio y nos preguntamos cúal será las llave que las abra.

¿y si fueras una puerta....?

jueves, 11 de noviembre de 2010

Carta a los Reyes Magos

Sé que es pronto, pero nunca es demasiado pronto para un niño impaciente. La ha hecho sin encabezamiento ni nada, se ha puesto a escribir como el que hace la lista de la compra. No he cambiado nada, salvo el nombre de los juguetes para que sean reconocibles más que nada, que él escribió fonéticamente.
Hala, ahí va:

3 beyblades metal fusion, el bakugan grande, algunas cajas gormitti, un altar de la vida dorado, 8 gomas y una caja de lápices, 1 tablero de ajedrez y un estadio beyblade, un poco de ropa, 1 caja de chinchetas, el nuevo efecto mariposa, velas por si se va la luz, 3 pulseras y un collar para mi madre, una cámara de video, un sacapuntas con papelera, el otro lanzador bakugan y el otro estadio bakugan.

Tengo que aclarar que tanto el "otro" lanzador bakugan y el "otro" estadio bakugan van acompañados de un dibujo para que sus majestades no se equivoquen,  no le vayan a traer los mismos del año pasado.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Jugando a recortables

El nuevo director de Recursos Humanos del centro donde trabajo se está tomando en serio su tarea.
Después de no renovar los contratos de la auxiliares que ya cumplían, lo ha hecho con las terapeutas ocupacionales. De 8 que habían han quedado 4, y no sé cómo van a hacer para realizar su trabajo adecuadamente. Luego les ha tocado el turno a los enfermeros. También, dice, sobran dos o tres.
Sin embargo tenemos los mismos residentes. Con lo cual va a haber claramente una disminución en la calidad de la asistencia que se ofrece actualmente.
También les ha tocado su parte a las camareras  y a las cocineras.
De momento tengo suerte, porque el gimnasio queda en el sótano y aún no han llegado.
Si llegan, mejor dicho, cuando lleguen, no sé que pasará. Sólo somos dos fisios así que según la ratio sobra media. (un fisio para cada cien residentes, guau).
La otra chica y yo ya nos miramos de reojo.
Eso sí, ya nos han llegado los uniformes nuevos. Verde quirófano.
¿Será por lo de cortar tanto?

domingo, 31 de octubre de 2010

Una de Halloween

Cuando empezó en aquel trabajo estaba muy ilusionada.
Sabía que no era el mejor trabajo el mundo, la casa era vieja, sucia, olía mal. Olía realmente mal. 
Podría decir que olía a vómito, a orines o a excrementos varios todo tratado de camuflarse bajo el detergente de pino. Pero era mucho más que eso.
_ Los viejos huelen mal_ le decía su madre. Pero tampoco era el olor a rancio que muchos ancianos destilaban, muchos de los que descuidaban su aseo personal. Era como si su nariz, en realidad como si todo su cuerpo, se encogiera frente a ese olor desconocido, ácido, persistente...se pegaba a su paladar y casi notaba su sabor. Era cómo, era...
_ Señorita, quisiera darle las gracias. Desde que está tratando al señor se encuentra mucho mejor.
_ No es nada, (aprieta el paso, ve al dormitorio, cuanto antes empieces, antes acabarás).
_ Sí, sí lo es. Usted es imprescindible.
La mujer alargó la mano y tocó  su antebrazo. Ella miró esa mano huesuda posarse levemente y levantar de nuevo el vuelo, como una mosca, cómo si supiera cuánto (asco) cuánto le incomodaba su contacto.
Cuando comenzó ese trabajo pensó que tenía suerte.
Le pagaban el doble de lo que cobraba habitualmente y era sin dudarlo lo más cómodo con lo que se había encontrado.
El "señor" era un anciano que tendría unos... doscientos años. Amarillo y apergaminado, con la piel seca y quebradiza como las hojas en otoño. Cuando le tocó la primera vez, pensó que si no tenía cuidado se volvería ceniza entre sus dedos. Sus huesos se marcaban bajo la piel, cada prominencia, cada surco era visible y al tacto parecían esponjosos. Sus venas se hundían en lugar de sobresalir, como lo harían si estuvieran llenas. 
Y su temperatura.
Decir que estaba frío era decir mucho. La primera vez que lo vió hubiera pensado que estaba muerto si no hubiera sido por el ruido borboteante que emitía al respirar.
Ella era imprescindible.
Todo lo más que esperaba con el tratamiento era que durara lo suficiente para poder juntar algo para la entrada del coche. El (viejo) señor parecía que iba a morirse en cualquier momento, de hecho los primeros días se asustó cuando su respiración se interrumpió un par de veces.
Pero sorprendentemente mejoraba. Su piel se beneficiaba de la crema, el masaje mejoraba la circulación y mover sus miembros había mejorado su rigidez.
Esos eran los cambios que esperaba, pero había otros.
Lo primero que hacía al salir de aquella casa era correr a la suya a ducharse. Tenía que quitarse aquel (nauseabundo) desagradable olor de encima. a veces le parecía que lo tenía impregnado de tal forma en sus fosas nasales que la acompañaba por dónde fuera. Limpió el vaho del espejo con la manga del albornoz. Se tocó la piel del rostro.(Cariño, ¿estás comiendo bien?)Aplicó una generosa cantidad de crema por sus mejillas, tal vez era cierto lo que decían acerca del tabaco, hoy tendría que comprar maquillaje, estaba muy pálida.
Extendía con primoroso cuidado la crema, pensando si su piel tendría un tinte amarillento o era efecto de la luz. Al contrario que él . Sus mejillas parecían sonrosadas la última vez que fue a verlo, sonrosadas. y sus músculos más llenos... y sus ojos menos hundidos.
Ella era imprescindible.
Y las visitas.
Los primeros días la casa estaba asombrosamente abandonada. Sólo vivían allí el señor y la anciana que le atendía, que no era en modo alguno su esposa pero que le adoraba más que si lo fuera. En los días posteriores encontró a varios visitantes a la hora en que ella llegaba. Todos se empeñaban en darle la mano, en agradecerle sus servicios, en decirle que ella era (imprescindible) un ángel. Y cómo la miraban cuando entraba en el cuarto y cerraba la puerta. 
Y hoy, hoy el viejo había sonreido.


Ella entraba en el cuarto y cerraba la  puerta. Los ojos se volvían ansiosos hacia  la mujer. 
_¿No hay cambios?
_ Al principio los cambios fueron muy rápidos. Ahora empiezan a enlentecerse, es natural.
_ ¿Enlentecerse? Yo creo que es peor. Yo creo que involuciona. Tal vez te equivocaras al elegirla.
La voz de la mujer parecía un sordo ronquido.
_ Es ella
_ Tal vez..
_ Es ella.


_ ¿Cómo estamos hoy?
Era su voz y sí era ella, la elegida, la única que le haría salir de su letargo de siglos. ¡Qué cálida era su piel! Su olor delicioso como  a manzanas y canela. Podía notar cómo fluía de ella , de la las palmas de sus manos. Sentía su pulso. Casi podía oir su corazón y la veía en su mente: el ceño ligeramente fruncido, el pelo recogido detrás de sus orejas. Imaginaba su carótida palpitando en el cuello y le invadía un sentimiento de (hambre) lujuria. Y pronto hubiera sido capaz de atenazar su muñeca y morderla sin esfuerzo porque ella hubiera estado lo bastante débil como para resistirse. 
Y entonces todo frenó. La olía, el olor estaba ahí, pero no la sentía. Alguna magia la protegía de él. 
Alguna más poderosa que la suya.
Entonces de nuevo, su mano cálida en la frente. Un hasta mañana acompañado de su fragante aliento. 
Lo justo, pero no lo suficiente.


Le miró. Parecía frustrado. Tanto mejor. 
En el umbral, tras la puerta cerrada miró al cielo y sonreía y sus mejillas sonrosadas se redondearon.
Tendría para la entrada del coche, para el coche entero, y hoy tenía una cita importante en la inmobiliaria.

Hizo una bola con los guantes de látex y los encestó hábilmente en la papelera de la esquina.

jueves, 28 de octubre de 2010

Eso es amor

_ ¡Qué contento vienes hoy del cole!¿Te lo has pasado bien?
_ Sí_ sonríe_ hoy hemos ido a la sala de los ordenadores y me he sentado al lado de Leticia
La sonrisa se estira, iluminando su cara como una luna llena.
_¿Te gusta Leticia?
_ ¡Me vuelve loco!_ continúa_ Hemos jugado a las damas conectados en el ordenador  y ¿sabes qué?
_ ¿Qué cariño?
_Que le he ganado....¡¡¡ y no se ha enfadado!!!

martes, 26 de octubre de 2010

París bien vale una misa

O eso dijo Enrique IV cuando se convirtió al catolicismo viendo peligrar su trono.
Y yo la escuché cuando entramos a hurtadillas en La Madeleine, misa cantada además, resonando limpias voces en sus hermosas paredes, retumbando el magnífico órgano...No entraba en mis planes quedarme a escuchar misa pero una vez allí no pude marcharme y fue una de las cosas más hermosas que ví y oí en París.
Aquí la Magdalena, elevada al cielo por tres ángeles

Y mira que vimos cosas hermosas, sobre todo en el Louvre que visitamos por la mañana. Curioso pensar que la entrada cuesta más o menos lo mismo que dos cafés. Sí, ví la Venus de Milo y la Victoria de Samotracia y la Mona Lisa. Me quedé extasiada varios minutos ante la Balsa de la Medusa y si de escultura se trata me quedo con esta:

Eros y Psique, que es además una de mis historias mitológicas favoritas, se encontraba casi en una esquina de la sala, delicada y suave, casi etérea.
Pero resulta imposible escoger una de las obras, me faltaba tiempo para empaparme bien de todo.  Eso, a pesar de caminar por sus pasillos desde las diez de la mañana hasta las tres de la tarde.
Eso, a pesar de escuchar cada explicación de la guía multimedia que alquilamos y que describía cada obra "importante" de las que allí se exponían. A mí me resultaban importantes todas.
También vimos la escultura del escriba sentado y es que recorrimos entera la exposición del antiguo Egipto.
Y si impresionantes eran las obras también lo era el edificio, los techos de las salas, las decoración del antiguo palacio nos causaba admiración.
Pausa rápida para comer y camino hacia la plaza de la Concorde para observar de nuevo el monolito y la cúpula de Les Invalides refulgiendo al sol.

De allí a la Iglesia de la Magdalena y al palacio de la Ópera..que estaba cubierta por algunos toldos y es que ni en París se libran de las limpiezas de las fachadas. Lástima no quedarnos a escuchar ninguna.
Vimos el Arco del Triunfo, rápida visita entre parada y parada de metro. Y la noche de copas junto al mítico Moulin Rouge.
Pero fuimos buenos y nos recogimos temprano porque al día siguiente queríamos visitar Notre Dame.( Por eso y porque las copas costaban 10 euros...lógico que los franceses pidieran botellas de vino en lugar de combinados.)

Notre Dame fue la última visita que realizamos. Visitamos un yacimiento arqueológico justo bajo ella y paseamos por las calles encontrando músicos: violinistas en los balcones, saxofonistas en barcos sobre el Sena... y más café con unas deliciosas crêpes.

Recolectando anécdotas podría contaros una cuantas acerca de cómo conducen en París, los que hayáis leído a Axterix ya lo sabréis, lo sorprendentemente caras que resultan las bebidas (4 euros los cafés, las colas y hasta las botellitas de agua) no así las comidas (menús a 12 o 14 euros, baguettes a 5 euros), lo ligones que son los franceses que no se cortan ni aunque tengas al marido al lado y cómo se puede sobrevivir perfectamente en un país extraño sin tener ni idea del idioma sólo con el índice y buena voluntad (y algunas clases del Follow me)

Un viaje maravilloso.

martes, 19 de octubre de 2010

Oui, se mua!!

La ciudad de la luz distaba mucho de ser luminosa, el cielo encapotado y la niebla envolvía las cúpulas y tejados que veía desde la ventanilla del coche que nos llevaba al  hotel.
No importaba. Podría estár todo lo nublado que quisiese, el cielo de París estaba sobre mi cabeza.
Lo primero que hicimos tras registrarnos en el hotel fue visitar uno de los cafés de la calle Du Pont Neuf. Nada de zumos ni de galletas, mis pequeños satélites se habían quedado con la abuela.
Un " café creme" y una consulta a la guía para ver que nos esperaba en el primer día de la visita.
En realidad daba igual que dirección tomar. En cada calle, en cada esquina se alzaba un edificio, una fuente, una fachada espectacular o un hermoso puente.
Decidimos dar un paseo por la orilla del Sena. Frente a nosotros el Louvre, a nuestro lado edificios altos con tejados de pizarra, columnas y esculturas en las fachadas que yo confundía profusamente con el museo D´Orsay. El verdadero museo nos esperaba más adelante. Fué una larga caminata pero placentera. Pese a lo nublado no llovía. Observamos las postales y los libros antiguos que vendían en unos curiosos puestecillos a la orilla del río. Nos sorprendió el olor de las castañas asadas que servían en improvisados asadores_ con bidones viejos sobre carritos de la compra_ que desaparecían en cuanto un policía asomaba la cabeza. Numerosos Cafés y Bistros y animación en las calles.
A nuestra derecha los puentes...uno nos llamó la atención:

Se trata de Pons des Artes, el lugar donde enamorados de todo el mundo sellan su amor en París, atando un candado con sus nombres o algún mensaje tirando después la llave al Sena. Aunque algunos, los más precavidos quizá, usaban candado de esos de combinación, tal vez para poder retirarlos en caso de que el amor no durara para siempre.
Trataba de grabarlo todo en mi mente, por si acaso también grababa con la cámara.


Fué así, mirando a través de la cámara como descubrí la Place de la Concorde. La punta del obelisco procedente del templo de Luxor, relucía aún con el escaso sol que apenas se atrevía a asomarse entre tupidas nubes. Junto en frente la Assemblé Nationale y sobresaliendo por encima de los edificios la dorada cúpula de Des Invalides.
Nos dolían los pies. Paramos a tomar otro café au lait contemplando el puente Alexander III, el que más me gustó de todos cuantos ví. Sus enormes estatuas doradas y al fondo el Grand Palais y el Petit Palais

El frío arreciaba, sobre el mantel de la pequeña mesa enlazábamos las manos para calentarlas. Jugueteamos con la idea de volver pero, al levantarnos y girarnos la vimos casi sobre nuestras cabezas.

¿Cómo resistirse? Aunque aún quedaba un buen trayecto, los pies se quejaban.. Las orejas ya se habían callado, hartas de que no les hiciéramos caso.
Seguimos adelante para encontrarnos con la mole más inmensa de hierro que yo haya visto. Bromeamos acerca de la cantidad de tornillos y con los datos que nos daba la guía. 150 operarios nos parecían pocos para tan ardua construcción, sobre todo teniendo en cuenta que contaban con 50 ingenieros y 40 diseñadores...y 700 proyectos!
No llegamos a subir y nos perdimos una seguramente impresionante vista, pero había una cola de 45 minutos desde el primer piso...temíamos quedarnos atrapados en la Torre Eiffel y perdernos nuestra primera cena en París a bordo de un precioso barquito por las aguas del Sena.
Lo siento, no,no tengo fotos de esa noche. Esa era nuestra noche y la razón del viaje. Nuestro décimo aniversario. Nada que ver con el del año pasado ¿verdad?
La de cosas que pueden cambiar en un año...
Llovía cuando regresábamos al hotel. Las negras aguas del Sena reflejaban las luces de las doradas farolas.
Frío el aire, calido nuestro aliento dibujando pequeñas nubes.
Y todavía quedaba mañana.

jueves, 7 de octubre de 2010

Tengo ojeras...

...sí, no me lo repitáis, que ya me lo han dicho muchos.
¿Y qué haces que no duermes? Me preguntaréis.
Está bien, acercaos. Os susurro:
Por las noches..cazo monstruos.

Me suele despertar un grito desgarrador en mitad de la noche.
Es la voz de alarma, salto de la cama.
Poco importa que el suelo esté frío, no es momento de ponerme las zapatillas, rauda llego al dormitorio del peque. No está. No importa cuánta prisa me dé en acudir, me huele y se esconde antes de que llegue.
Busco en el armario y debajo de la cama. demasiado obvio, no se esconde allí.
No hay monstruos...
_ shiiiii_ contesta_ shi hay uno gande gande...
Desaparece en cuanto enciendo la luz, como todas las criaturas nocturnas.
Si me quedo en la cama, camuflada entre la sábana y el muñeco de Caillou, no se atreve a asomar la cabeza.
En el momento en que vuelvo a mi cuarto, reaparece el monstruo y el grito.
Varias veces, durante toda la noche.
¿Cómo se le explica a un niño de dos años que lo que tanto le atemoriza sólo está en su imaginación?
¿Cómo hacerlo si de adultos nos seguimos asustando como niños con la oscuridad y el desamparo?

Pero he encontrado un remedio, uno sensacional que añoche mantuvo al monstruo alejado del dormitorio.
Ahora, de noche, mi peque empuña un arma eficaz contra todo tipo de monstruos y temores.
Ya no grita, no llora y lo mejor es que no ha tenido que usarla.
Desde ahora, el muñeco de Caillou duerme en la estantería y su puesto lo ocupa una linterna.

lunes, 4 de octubre de 2010

Lemas vitales

Hay frases que nos marcan.
Citas citables, de esas que están al pie de página en la agenda.
Oraciones de sabios célebres y no tan célebres que en un momento determinado parecen hechas a propósito para nosotros. Como si los dioses del tiempo y el espacio se hubieran confabulado para ponerlas ahí, delante de nuestros ojos, en el momento oportuno.
Sabiduría en pequeñas dosis, fáciles de masticar,que nos sorprenden y nos inspiran, que nos taladran o nos protegen.
Hay muchas que me vienen a la mente y desgraciadamente no de todas conozco la autoría.
Pero hay una especialmente, una:
" La vida es lo que te pasa mientras tú haces otros planes"
(John Lennon)

Así que trataré de dejar de planear conscientemente, con el cerebro, y trataré de planear con las alas, allí donde me lleve el viento.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

domingo, 26 de septiembre de 2010

El otoño ha llegado, hace frío y llueve mucho...

..y los pobres arbolitos sin hojitas se han quedado...

Cantan mis niños, canción nueva del cole.
El otoño enseña ya sus dientes aunque el verano colea, resistiéndose a marcharse.
Si me encanta el verano, el otoño es mi estación más odiada. Hombre, sí, me encanta la brisa fresca, el martilleo de la lluvia en los cristales, el arrebujarme entre las sábanas por la noche y lo lánguida que parece la tarde.
En cambio, odio la sensación de melancolía que también trae.
Esa tristeza sin motivo que los expertos achacan a la falta de horas de sol o a las bajas presiones.
Parece que los sentimientos más nostálgicos prosperan en este tiempo y mira uno las estrellas, el sol cubierto de nubes, los cielos grises, las calles mojadas al salir de casa y es como si el corazón también se tiñera de gris.
Como si al ponerte más ropa, el pensamiento también se cobijara en sí mismo y se empeñara en hacer recuento de aquello que nos entristece, y de los "y si.." que se han perdido.
La gente está de peor humor, camina más deprisa por las calles, se va diluyendo el moreno y la cervecita ya no apetece tanto.
A veces me entran ganas de hacerme un ovillo, enmarañarme, y no levantar la cabeza de la almohada.
Entonces tengo que recurrir, como los Niños Perdidos, a los pensamientos alegres y a que algún hada generosa, conocedora de mis pesares, me preste algo de su polvo brillante. Así es fácil remontar el vuelo, aunque sea otoño.

P.D. Ahí va la letra completa de la canción, por si es lo que buscábais.

el otoño ha llegado hace frío y llueve mucho
y los pobres arbolitos sin hojitas se han quedado
los que son de hoja perenne, nunca se quedan pelados
en cambio los de caduca...ay!...parecen un señor calvo!

jueves, 23 de septiembre de 2010

Malas noticias

Lo malo de trabajar con personas que están ya al final del camino es que algunas llegan a él...y a tí no te da tiempo de despedirte.
Un mes es mucho tiempo, sobre todo para aquellos para los que cada día nuevo es una victoria.
¿Recordáis a Juan?
Sí.
Sólo tres días antes de reincorporame de mis vacaciones ha dejado de perseguir abuelitas por los pasillos para caminar (sin tanto trabajo, espero) por los pasillos del cielo.
Espero que también esté mejor de la vista, si no tendrá un grave problema cuando intente ligar con los arcángeles.
Es sólo uno, se han ido más, tres más.
Por mucho tiempo que lleve trabajando con ellos me entristece cada despedida, aunque a veces sea esperada, incluso deseada por ellos.
Hay una valentía en su vida que parece invisible a muchos.
Raro vivir cuando el corazón descuenta latidos, cuando conocen que su existencia se agota, cuando se aferran a ella a pesar del dolor, de la torpeza, de la debilidad...de la vejez en sí.
Es allí, al final del camino, dónde recuerdan, rememora, reviven y algunos se enjuician  y se convencen de que lo han hecho bien, de que toda injusticia que se les debe (algunas reales, otras imaginarias) serán cobradas.
Son maestros, así, sin pretenderlo. Los veo y analizo: imposible saber si una buena vida, garantiza una vejez satisfactoria. Pero sí sé que aquellos que han hecho todo, lo bueno y lo malo, con convicción, aquellos que se han dado en  cuerpo y alma, aquellos que se enfrentaron a sus miedos cara a cara, no temen a la señora de la guadaña...o la temen menos.
Algunos creen en el más allá. Otros sólo anhelan el sueño y el descanso, el frío y la insensibilidad.
Otros no piensan en el final, esperan cada día igual al anterior en esa rutina que les reconforta.
Y así pasan los días que les quedan, aprovechando los placeres que aún les brindan: una buena comida, una risa, una visita...

... que mis manos les reporte algún consuelo, que mis bromas o mis besos les hagan sonreir, que cada vez que interrumpa mi tarea para darles agua o un pañuelo o repetirles mi nombre o colocarles bien el cojín o acordarme de que prefieren que le llamen Curro y no Francisco, les haga más agradable la espera... que pueda hacer todo eso sin que se me note el cansancio, sin reñirles demasiado, sin gritar (bueno, a los sordos sí)....es mi objetivo (difícilmente cumplible) de cada día.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Feliz año nuevo

Para mí comienza el año en estas fechas, en septiembre, cuando empieza el curso, cuando los días se hacen más cortos, cuando refresca por las tardes...
Se me va el verano y las vacaciones, vuelta a la rutina (bendita, a veces).
Vuelta a la dictadura del reloj.
A ver si, por lo menos, estreno uniforme.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Desvelarse

_ Pareces una matriuska_ dijo.
Parapadeó indecisamente.
_ Me reiría, pero no sé lo que es eso.
_ Sí lo sabes. _ contestó_ Es una de esas muñecas rusas que al abrirlas esconden otra en su interior...y otra...y otra.
_ No sé si eso es un piropo.
Calló.

Recogió sus mitades abiertas.
Eran livianas, como conchas vacías.
Si quién le hablaba no hubiera mirado hacia otro lado, habría decicido no volver a ponérselas.



jueves, 9 de septiembre de 2010

Si es que no paro...

Recién regresada de las vacaciones (gracias a todos por vuestros comentarios) me encuentro con la feria de mi pueblo recién comenzada. ¿Cansada? ¡Qué va hombre, si acabo de llegar!
El tiempo justo de deshacer las maletas, ducharme y arreglarme como la ocasión se merece para ir a disfrutar del jolgorio.
Ahora sí estoy cansada, así que para los que quieran saber algo de la feria de mi pueblo le remito aquí, porque casi todos los años es lo mismo... y a mí que me encanta.

Para los que pasen de fiestas patronales y quieran algo más tendrán que esperar un poco, hasta que baje el ritmo y mis ondas cerebrales comiencen a trabajar de nuevo en la frecuencia adecuada.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Esto es vida

Para los que no podáis verme, os diré que estoy en la terraza del piso que he alquilado (sí, hijos míos, este año no hay hotel con todo incluido) disfrutando de la temperatura, de la luna ascendiendo en el cielo, de la buena compañía y de un ron con cocacola.
Por fín el verano es verano.
Me encanta el olor salado del aire, el del aceite de coco, el del aftersun... el calorcillo que te queda en la piel desués de estar todo el día bajo el sol ardiente, el ver las marcas del bikini que se distinguen cada día más.
Me encantan las caras morenas de mis hijos, las sardinas y el tinto a mediodía, la paz de cada noche cuando se quedan dormidos de puro agotamiento.
Todo no es idílico desde luego, no soporto dar cuatrocientos viajes a la orilla para llenar un cubo de agua que inmediatamente van a volcar en el suelo, ni tener que limpiar la arena de los cienes y cienes de cubos, rastrillos, palas y figuritas varias...pero soporto todo con estoicismo.
Peor lo pasan los que se colocan osadamente junto a mi familia en las blancas arenas y tienen que oirme gritar desaforadamente para que el mayor de mis retoños no se burle del peligro saltando olas más allá de la mirada de mis ojos.

Ni libros, ni mp3, ni cerrar los ojos un momento para sentir el sol en la cara....bueno, sí, de hecho el papá me da tiempo suficiente para disfrutar de la playa. Él y mi hermana, que nos acompaña este año con mi sobrina, que con una paciencia infinita es capaz de pasar el contenido de un cubo de agua a otro más de veinte veces para hacer girar una noria de juguete y distraer así al pequeño ( Juan Carlos, decía, esto es un trabajo muy poco productivo)

Definitivamente, lo peor son los mosquitos, pero dentro de dos o tres ron con cocacola más una de dos: o los mosquitos se emborrachan y pierden puntería, o el ron me anestesia y no me molestan lo más mínimo.
Ale, os dejo, que me toca servir la ronda... y reirme del mundo.

jueves, 26 de agosto de 2010

Tu madre, que lo tira todo...

...o lo guarda tan bien que luego no aparece.
Debe ser un elemento de serie en las madres porque yo, aprovechando la limpieza, he sacado hoy a la calle tres bolsas de basura.
Cacharros de cocina, biberones y chupetes viejos, hasta tengo una licuadora y un pasapuré con el mismo destino, que me da pena la verdad porque funcionan estupendamente.
....total, que me estoy quedando sin "porsiacasos" . Sí, sí, ya sabéis esos cacharros que no se utilizan pero que te resistes a tirar por si acaso los necesitaras alguna vez. Y pasa, que justo cuando te deshaces de ellos te vendrían de rechupete y entonces escuchas: "es que lo tiras todo"
Todo.
Tiraría todas esas cosas que llevan años en cajones sin usarse, esas que salen a la luz una vez al año, cuando sacas el contenido para limpiar el cajón.
Tiraría la ropa que hace lustros que no me pongo y que a ver quién es la guapa que sale con ellas a la calle, porque ya no se llevan, pero que no han perdido ni el apresto de la tela.
Tiraría los juguetes rotos, ese que cogen para jugar en el momento en que lo sacas del cajón para ir caminito a la basura.
Los premios (llaveros, camisetas, porta CDs, llaveros, posavasos y demás) que una azafata aburrida me ha dado por tomarme una copa de tal o cual bebida espirituosa.
Pero tiraría más.
Tiraría las noches de insomnio, los dolores de cabeza u otras partes anatónicas, tiraría las pesadillas de los niños, los malentendidos y las pequeñas disputas. Tiraría los gritos de mi hijo el mayor y el llanto del pequeño, tiraría algunos recuerdos (algunos, otros los atesoro y hasta los acuno antes de dormirme).
Los complejos. Todos. Sin pensarlo siquiera.

Pero lo que decididamente no voy a tirar más son pañales.
Por fin el peque hace pipí como los mayores.

¿A alguien le interesa una licuadora o un pasapuré? Están nuevecitos...

lunes, 23 de agosto de 2010

El rehén

Encerrada. Sola. Aterrada.
Harta de contar ladrillos, por darle alguna ocupación a su cerebro. Pensaba que en cualquier momento se levantaría e intantaría romperlos con la cabeza.
Ella era rubia, adinerada, hermosa... y no debía estar ahí. Debía estar organizando alguna fiesta, luciendo su nuevo traje y tirándole los tejos a su último capricho.
Él era, a todas vistas, el individuo equivocado. Inferior a ella, en estatura y en condición. Muchos se extrañaban de su empeño en conseguirle, de sus constantes invitaciones, de sus atenciones...ella misma se preguntaba si su constancia se debía precisamente a la inutilidad de sus ataques, como si él intuyera que en el momento que lo consiguiera se acabaría su interés.
Extrañamente, fué desde que lo conoció que su vida había estado en peligro.
Se daba cuenta ahora, mientras pensaba en él para aplacar su tedio y su desesperación.
Pensaba que tal vez no era ella el objetivo del secuestro, no por su belleza, no por su dinero, sino porque "alguien" quería hacerle daño a él.
¡Qué tontería!
Por supuesto que el objetivo era ella.
Pero entonces...¿por qué no le hablaban? ¿por qué no le daban el teléfono para que llamara llorando a su padre, pidiendo un rescate? ¿por qué su secuestrador no la miraba, no le hablaba no trataba de seducirla o -Dios no lo quisiera- de violentarla?
Se sentía un rehén olvidado, como si ya ella no tuviera importancia en ese juego, como si sólo su posesión fuera suficiente.
Golpeó el suelo con su delicado zapato.
A veces creía oir algunos sonidos de fuera, pitidos, zumbidos, a veces hasta un extraño campaneo.
Quería hacer algo, tratar de escapar, correr, pelear incluso, pero no había opciones en el cubículo que la retenía...sólo ladrillos y espera.
Y, a veces, algunas voces que le devolvían la esperanza

_ Jopééééé.....Mamá otra vez me han matado.
_ Lo normal es que te cueste un poco, si no sería muy aburrido.
_ Es que me hacen trampaaaaa....
_A ver, déjame que lo intente...
_ No mamá, que el otro día me gastaste cinco vidas y al final lo tuve que hacer yo....Jooooooo. Mamáááááá.
_ Mira niño, no grites. O juegas sin enfadarte o apago el Mario de los cohones!!!!!




martes, 17 de agosto de 2010

Si yo creyera en esas cosas...

...diría que no fallan. Es la Ley de Murphy.
¿Qué coges por fin las vacaciones? Pues nada, vientecito frío y lluvia, que es lo ideal en estas fechas.
Más lluvia, cómo si no hubiéramos tenido bastante este invierno.
No quiero ni mirar las previsiones para los próximos días, prefiero mirar por la ventana cuando me levante. Así me acostaré esperanzada de que mañana lucirá el sol.
Y es que suele pasar que cuánto más ganas tienes de algo, tantas más oportunidades hay de que se fastidie. En estos casos suelo encogerme de hombros y pensar eso de que si la vida te da limones haz limonada.
En vez de ir a la playa, he empezado con la pintura y limpieza general de la casa.
¡Estoy trabajando de fresquita!

martes, 10 de agosto de 2010

Las ideas flotantes

Las llamo así, flotantes, porque no se sabe muy bien de dónde vienen.
A veces proceden de algún sitio concreto aunque olvidado, otras veces provienen del inconsciente colectivo, otras veces ni se sabe.
Pero están ahí y por muy únicos y diferentes y originales que nos sintamos a veces sucede que tenemos las mismas ideas.
Me pasó con X aquí... y yo que me creía muy original.
Este blog lo escribo sólo por diversión o por vocación o simplemente para no aburrirme.
No espero ganar dinero con ello y no me importa que mis ideas pasen a ser ideas flotantes y aniden en la cabeza de otros, pues pueden ser mejoradas y me sentiré halagada de haber sembrado algo.
En este caso, (excúsenme de no especificar cúal) creí que así había sido.
Coincidencia de ideas, aunque la mia me vino antes, mucho antes.
No me molesta en absoluto, de hecho quise comentar y puse algo así como "muy bueno, hay que ver lo que se oye cuando se presta atención" y de paso saludar a alguien de quién no sabía hace tiempo y que se había confundido de bloguera, dije: "gracias por acordarte, de mí y de mi título"
Tal vez el "mi" esté mal empleado. Tampoco era mío originalmente creo que lo leí en Selecciones de Reader´s Digest , presentado de esa forma como un chascarrillo entre artículo y artículo.
Tal vez por eso, por ese "mi" que empleo a despropósito en muchas ocasiones (por ejemplo cuando hablo de "mi" residencia en lugar de decir la residencia en que trabajo o de "mis" abuelos cuando ninguno es pariente mío) la autora no se ha decidido a publicar el comentario.

Eso, perdónenme, me mosquea.
Si no hubo intención, si su entrada, como la mía, vino de esas ideas flotantes con un "vaya coincidencia" hubiera bastado, incluso sobrado.
La no publicación de ese comentario me mosquea, pero puestos a no presuporer preguntaré antes de publicar esto.

Editando el 12 de agosto de 2010:
Escribo un correo. Pregunto. No me responden. Sin embargo sí se siguen publicandos comentarios aunque no el mío.

Sigo mosqueada.

Ahora no sé si volverme paranoica o sentirme halagada.

24 de agosto. Continuamos con la historia:
Mi comentario ha sido publicado, ¿ves, Barbaria? si al final no era para tanto...

domingo, 8 de agosto de 2010

Cuenta atrás

Ya estoy en la cuenta atrás (cinco días para dejar de ir a trabajar) pero sé que echaré de menos a mis abuelitos cuando me vaya (un mes es mucho tiempo y quizá a la vuelta me falte alguno).
A veces son insoportables, pesados, quejicas... pero la mayoría cariñosos y siempre, siempre me hacen reir con alguna de sus ocurrencias, para muestra, un botón:
_ Ya hace cuatro días que no voy al baño, me van a tener que poner otra vez un mioma (en vez de enema, naturalmente, no creo que los miomas te hagan ir al baño a menos que te causen demasiado miedo)
_ Hija, los mareos otra vez. Dice la doctora que eso es de las vesiculares.... (sí, las cervicales no tienen nada, pero nada que ver)

Al masaje le llaman de todo, pero de todo menos masaje: frotaciones, fletaciones, unciones, o incluso ¿Hoy no me pones la mantequilla? Cómo si fueran pan recién tostado..aunque pensándolo bien después de llevarse 20 minutos en el infrarrojo casi lo parecen.
Las espalderas en las que procuramos que se agarren para ponerse en pie un ratito son los palitos. Desfilan como nadie por las pasarelas, en lugar de las paralelas.
Los andadores son los "tacatás", sí como lo de los bebés.
Cuando quieren ir al baño piden permiso como en el colegio y lo mejor, lo mejor de todo es cuando te preguntan: "Oye, niña aquí... ¿ cuándo nos pagan?

A la vuelta, nos dice el dire que nos va a cambiar el color de los uniformes (blancos actualmente) para que cada digamos oficio, se distinga con un color: blanco las auxiliares, azul los enfermeros, morado las terapeutas y a las fisio nos ha tocado burdeos (yo, que prometí no usar más ese color en cuanto salí del colegio...). Ahora cuando nos crucemos con alguna compañera en vez de decirle buenos días/ buenas tardes tendremos que saludar diciendo "Hola, soy tu menstruación"

Pero eso será a la vuelta...

lunes, 2 de agosto de 2010

Época de sequía

Parece que el calor, del verano este que yo esperaba, ha evaporado con creces mi líquido cefalorraquídeo.
Pensaba yo que las ideas se encontraban en las neuronas, o en las sinapsis o en pequeñas cajas que ordenaban seres diminutos dirigidos por una anciano de larga barba blanca.
Parece que no.
Parece que andaban disueltas en el puñetero líquido y que se me escapan por los poros en forma de sudor.
Pero no importa, están ahí, en un residuo de sales. Pequeños cristalitos que me pinchan y aguijonean para que no deje de pulsar las teclas, a ver que sale.

Pronto empezaré mis vaciones y pienso pasar suficientes horas en la piscina y en el mar, a remojo, para que las sales se disuelvan de nuevo y empiecen a fluir por mi cabeza.

Mientras tanto, os leo.

sábado, 17 de julio de 2010

Un día de playa

Por fin.
Después de esperar durante varias semanas.
Después de quedar a las nueve para salir a las 10:30.
Después de soportar la caravana con estoicismo.
Después de encontrar un lugar suficientemente amplio en la arena.
Después de colocar con orden metódico las bolsas y neveras, como quién decora una casa.
Después de aplicar con fruicción crema protectora a los niños.
Después de repartir equitativamente cubos, rastrillos y palas.
Después de todo eso, me senté cómodamente en mi tumbona, entorné los ojos y aspire el aroma de la brisa marina.
Por fin, pensaba, y cierta personita se sentó a mi lado, después de su primer baño. Mordió su bocata, se recostó en su asiento y me leyó el pensamiento.
_ Mamá _ me dijo _ ..esto sí que es vida.

martes, 13 de julio de 2010

...Y tú... ¿dónde vas este año?

Por fin he cobrado la paga de Navidad.
Y la de verano.
Todo en este mes.
Mira qué bien.
Ahora solo falta que cobre la nómina de junio y todo estará completo.

Pensaba yo aprovechar todo aquello que no se fué en las compras navideñas para darme unas vacaciones de lujo peeeeero...resulta que no vamos a tener vacaciones, de momento.
Las razones: una avería del coche que se ha comido prácticamente una paga y media y el hecho de que mi marido empieza un contrato ahora, con lo cual no va a poder pedir unos míseros días de descanso.

Empiezo a pensar que el verano este año no va a ser tan bueno.

Siempre puedo aprovechar y pintar la casa, así no estará todo perdido.

lunes, 12 de julio de 2010

Sin palabras


¡¡ FELICIDADES, CAMPEONES !!

jueves, 8 de julio de 2010

¡¡¡ ESPAÑA, ESPAÑA !!!

Aquí tenéis a una nada forofa de fútbol.
Cierto es que veo algún partido de vez en cuando, aunque no me va la vida en ello.
Sin embargo, los de la selección son punto y aparte. Esos procuro no perdérmelos aunque no he tenido mucha suerte este año y he visto sólo trocitos. Eso sí, con banderita en la mano (gentileza de mi hermana y mi sobrina que se pasaron toda la tarde pintándolas) y la cara pintada con la bandera de España.
Será verdad que éstas cosas nos unen y nos emocionan: increible estar en la calle y escuchar cantar un goooool a todo el mundo desde sus casas, ni el coro más afinado del mundo provoca esa sensación.
Y si al final ganamos (¡cómo que si ganamos!, me increpan algunos) este año dejará de ser "el de la crisis" y pasará a ser "el del mundial".

Mira que si es un montaje del Gobierno para que no pensemos en otras cosas...

domingo, 27 de junio de 2010

No me gusta el café

Es cierto, no me gusta. Pero lo tomo.
Aunque tiene que ser un café muy especial. Si me devolvieran los euros de todos los cafés que no me he tomado tendría una fortuna.
Tomo café con leche y sacarina.
Si el café es demasiado flojo, puedo beberlo. Si es demasiado fuerte sólo daré un sorbo o dos hasta que mis papilas determinen que están saturadas con el sabor.
"Échale más leche" me recomiendan, "más azúcar"
¿Es que no entienden que una café fuerte con más leche o más azúcar sigue siendo un café fuerte con demasiada leche o demasiado dulce, además?
¿Tanto trabajo me costaría pedirme otro café?
No me gusta la leche, tomo la justa para disimular el café que tampoco me gusta.
Así que no me ofrezcan más leche, ni más azúcar. Dénme un café que pueda tomar, uno que tenga el sabor justo y apropiado para mis papilas gustativas porque estoy harta de tener que disimular sabores y sinsabores para podérmelos tragar.

lunes, 21 de junio de 2010

Solticio, noche de San Juan y otras hogueras.

¿He dicho ya que el verano es mi estación favorita?
Pues dicen los entedidos que hoy empieza, aunque el cielo persista por aquí en lucir los grises colores otoñales y las temperaturas, aunque suaves, no invitan todavía a desvestirse y calzarse sandalias.
Aunque para mí no empezará realmente hasta la noche de San Juan. Fiesta en mi pueblo, pachangueo.... y fuego.
Me fascina el fuego, como me fascina el mar, al igual que debió fascinarle a los cavernícolas. Parece un ser vivo que respira y devora todo lo que toca, absorviendo y transformando su substancia.
Recuerdo los sanjuanes de mi niñez: terminaba el colegio y empezaba la fiesta el día que venían repartiendo las "banderitas" con las que se adornaba la calle, luego había que colgarlas, y ornamentar las puertas y una vez un vecino, poeta él, escribió carteles donde con rima de romancero se anunciaba quién vivía en cada casa y cuales eran sus virtudes y sus defectos.
Había concursos y juegos para niños y mayores: de disfraces, carreras de cintas, de sacos, con el huevo y la cuchara...chocolatadas o merengadas en las que había que darles de comer al compañero con los ojos vendados y que acababan como el rosario de la aurora con todo cristo manchado de chocolate o de merengue. Huevazos en la cabeza, a modo de bautismo en el que en lugar del consabido nombre del padre y del hijo se rezaba " la tierra es redonda y se demuestra así" . Jugar en la calle hasta la madrugada mientras los vecinos sacaban las sillas y las cenas a la puerta y los zagales comíamos un poco de cada casa, cual cochinillos de San Anton.
Era fantástico ver a nuestros padres de buen humor y un poquito borrachos, los vecinos se daban besos y se perdonaban por aparcarse unos a otros en las puertas de sus casas.
...Y la hoguera. En la mágica noche de San Juan en las que corté ramas de helecho y vertí cera en el agua y todo ritual cuanto escuchábamos para traer buena suerte o encontrar un amor.
La quema del muñeco que presenciaba desde mi azotea. Las llamas que lamían y devoraban, y la expectación cuando le quedaba poco porque nos habían dicho que dentro ponían petardos.
Acostumbré a lanzar mis malos pensamientos a ese fuego, mis miedos y mis dudas para que fueran devorados y reducidos a cenizas. Para que volaran como pequeñísimas estrellas anaranjadas hasta desparecer.
Renovación, purificación y el alma libre y ligera, vestida de verano también.

Seguro que no es tan espectacular como las Fallas o las hogueras en la playa este fuego pequeñito que duraba apenas cinco minutos. Pero para mí era el paso hacia una época de solaz y aventura, mi bendito verano, y el momento en que mudaba de piel el corazón.

Ya me impacienta esperarlo este año.

domingo, 13 de junio de 2010

Tirando piedras.

A veces me parece que transcurro por la vida, en lugar de vivirla.

Me siento como una piedra arrojada al agua con pericia, para que vaya tacando la superficie y remontando de nuevo el vuelo.
Esa piedra pequeña, aplastada, que se moja y se seca con el absurdo convencimiento que no se hundirá.


lunes, 7 de junio de 2010

La primavera la sangre altera o los peligros de enamorarse a los 90

Supongo que recuerdan a Juan.
Bueno pues parece que la rehabilitación ha dado más de sí de lo que pensábamos.
Desde que le dí el alta sigue bajando cada día al gimnasio para caminar y darse su masajito. Es un señor muy sociable y no hay dama que no presuma haber sido objeto de su atención durante al menos 10 minutos.
Pero esta señora, se la que no daré el nombre para respetar su intimidad, ha motivado un grado de atención..cómo lo diría....más...ardiente.
Fue verla y ser atraído por un imán.
Yo, que en este tiempo he desarrollado un sexto sentido par detectar movimientos extraños en mi terreno (yo lo llamo el sentido arácnido y es la causa por lo que el gimnasio sea la sala del centro en el que menos caídas hay a pesar de que el el sito dónde más gente camina) rápidamente giro mi cabeza para ver a la pareja hablándose al oído...a voces y es que a los noventa la sordera es un mal común y las conversaciones poco privadas.
A cada vueltecita que daban por la sala se cruzaban y se buscaban para hablarse un ratito. Juan parecía Fernando Alonso intentando sacar más redimiento de su Ferrari, no corría, volaba. La señora, esperaba modestamente a que él la alcanzara dejándose doblar por su impetuoso amigo.
La conversación empezó como todas: de dónde eres, estás casada o viuda, cuánto llevas aquí...secundadas por el ¿y tú? correspondiente. Me sorprendió la coquetería de él al quitarse, así como si nada, 16 años de un golpe porque ella le parecía más jóven (él tiene 96, ella sólo 90)

Al final ajustaron el ritmo y caminaban juntos. A mí se me desbocaba el corazón...porque cuando nos enamoramos todos hacemos locuras y la de ellos fue soltar el andador para darse la manita...y yo detrás de ellos, cual celestina, vigilando que las alas que les habían crecido en el corazón no acabaran drásticamente con las estadísticas de seguridad de mi territorio.

Ahora no sé que hacer, si dejar que sigan bajando para pasear bajo mi supervisión o mandarlos al patio a pelar la pava

sábado, 5 de junio de 2010

No me pises la entrada...

...la del blog, no la de casa. Bueno, esa también que acabo de limpiar.
Es que parece que hemos puesto de moda entre los amigos eso de tener blog y contarnos la vida así aunque nos veamos a diario.
Desde luego yo soy de la opinión de que escribiendo se dicen cosas que no se dirían a la cara. A veces porque suenan cursi, otras porque nos da vergüenza y otras simplemente porque el pararte a escribir te hace pensar la forma más adecuada de decirlas.
Lo malo, es que en una conversación tienes la oportunidad de que te respondan y poder aclarar el contenido de tu discurso (el no me entiendes frente al no te explicas de toda la vida, vaya) y cuando pones algo por escrito, y más aún en un blog, es como lanzar un mensaje en una botella al mar (virtualmente, claro, que no hay que contaminar los océanos): ni sabes quien la recibe ni lo que entenderá de ahí... Claro que tiene la enorme ventaja de que puedes hablar hasta cansarte sin que nadie te interrumpa.

Y como siempre es difícil saber qué contar, uno va buscando ideas por cualquier parte. Sobre todo en las conversaciones con los amigos...
Hay que estar atento a cualquier comentario, plantear los temas con astucia, observar las reacciones de la gente y sobre todo, lo más importante, hay que ser rápido: " esto me lo pido para contarlo en mi blog!"

Ea, ya lo has dicho.

Cachisenlamar, ¡esa era buena!

lunes, 31 de mayo de 2010

Fuerte / Suave

Fuerte: Sus gritos mientras juegan a ser superhéroes. Sus manitas apretando las mías cuando se caen y les ayudo a levantarse. Su firmeza defendiéndose mutuamente. Sus golpes de karate.

Suave: Su olor al salir de la ducha. Sus ricillos en la nuca. Sus manos en mi rostro.
Los besos que me dejan en la almohada para que los recoja con mis mejillas cuando me acueste. Las formas tan bonitas e inverosímiles de decirme que me quieren.

jueves, 27 de mayo de 2010

De la mano

Caminemos juntos
avanzando a trompicones si hace falta
Yo te ayudo con las cuestas
Tú me ayudas con los baches
Caminemos juntos
y no sueltes mi mano
no sea que me pierda
y no me encuentre

lunes, 24 de mayo de 2010

Romperse

Propiedades mecánicas de los minerales:

Dureza: Propiedad que expresa el grado de deformación permanente que sufre un metal bajo la acción directa de una carga determinada. Los ensayos más importantes para designar la dureza de los metales, son los de penetración, en que se aplica un penetrador (de bola, cono o diamante) sobre la superficie del metal, con una presión y un tiempo determinados, a fin de dejar una huella que depende de de la dureza del metal.

Elasticidad:Capacidad de un material elástico para recobrar su forma al cesar la carga que lo ha deformado. Se llama límite elástico a la carga máxima que puede soportar un metal sin sufrir una deformación permanente.

Tenacidad:Resistencia a la rotura por esfuerzos de impacto que deforman el metal. La tenacidad requiere la existencia de resistencia y plasticidad.

Fragilidad:Propiedad que expresa falta de plasticidad, y por tanto, de tenacidad. Los materiales frágiles se rompen en el límite elástico, es decir su rotura se produce espontáneamente al rebasar la carga correspondiente al límite elástico.

Fatiga:Si se somete una pieza a la acción de cargas periódicas (alternativas o intermitentes), se puede llegar a producir su rotura con cargas menores a las que producirían deformaciones.

¿Cuanto hay de parecido a la naturaleza humana?¿Cúanto puede aguantar una mente, un corazón hasta romperse?
Conozco gente así. Gente rota o a punto de, gente a la que se le cae el pelo o le estallan los ojos. Rotas por dentro sin que esa rotura se aprecie en su coraza exterior.
Gente que cree curarse en el silencio, obviando que algo pasa, cuando lo que pasa para ellos pasa para todos los que los queremos.

Espera, se me olvida una: resilencia, la cantidad de energía que puede absorber un cuerpo sin romperse... o una mente sin derrumbarse.
Igual se puede aumentar la resilencia de los minerales de alguna manera, igual se puede aumentar la de algunas personas si son capaces de abrirse y cumplir la promesa de "tenemos que hablar un día".

Pero de todas, la que más me sorprende es la antinewtonianidad: la propiedad de un material que hace que sea suave cuando se le acaricia y duro cuando se le pega.

lunes, 17 de mayo de 2010

Una botellona de la Virgen!

En esta mi tierra, de parranda y pandereta que por menos de ná nos montamos una juerga y para no ser menos que el Rocío, nos vamos de romería.
Dado que normalmente no dejan acampar libremente por ahí y puesto que mi hijo mayor estaba deseando pasar una noche en la tienda de campaña, decidimos irnos de romería también y salir del caprichito.
Cuando llegamos a la zona en cuestión elegimos un buen lugar donde acampar, un poco retirados del lugar principal donde la Virgen pasaría la noche y dónde supusimos (erróneamente) que estaría todo el jaleo. A nuestra derecha unos cuantos matrimonios mayores, a la izquierda unas familias como la nuestra con varios niños también.
Viendo el buen ambiente nos atrevimos a llamar a mi hermana y su familia para que vinieran con nosotros ( y nos trajeran el carbón para la barbacoa que una no puede estar en todo).
Así como a las ocho de la tarde empezaron a llegar más coches y a aparcar a nuestro alrededor.
Todos eran jóvenes de unos veinte años que nada más llegar pusieron el chunda-chunda bien alto y sacaron la consabida botellona.
A las diez de la noche ya habíamos presenciado dos peleas, de esas de "tú de que vas? no tú de que vas? ¿a que te meto? ¿a que te meto yo antes?.." pero se ve que aún no estaban demasiado calientes y se controló la cosa. Pero a las dos de la mañana...ya se habían metío de todo en el cuerpo y el control brillaba por su ausencia. Peleas, roturas de botellas en los servicios, gritos y música estridente a todo volúmen.
Ya nos tocaba apechugar y rezarle a la virgen para que en una de esas no nos viéramos envueltos.
No quedamos hasta bastante tarde en la puerta de la tienda, charlando, bromeando y casi lo pasamos bien.
Eso, casi. Nos dimos un par de sustos e incluso pensamos en dejar los bártulos, coger a los niños, meternos en el coche y no parar hasta estar sanos y salvos en casita.
Peeero, habíamos bebido (un pelín sólo, lo bastante para que te plantaran una buena multa en el control que había a la entrada-salida de la romería) y decidimos quedarnos, pensando que la cosa se había calmado un poco...(hubo una migración masiva, por lo visto hacia otras zonas del bosque)
Vana ilusión.
Al ratillo, y con nosotros ya acostados se seguían oyendo los insultos y las amenazas. Toda lo noche, oigan, en blanco, acordándonos de la madre de más de uno.

Y digo yo, sí yo también he tenido esa edad, y hemos bebido más de la cuenta, y se han montado peleas... pero no con ese nivel de violencia. Antes los amigos separaban a los contendientes, ahora los incitan. Niñas monísimas achuchando a sus novios como gallos de pelea.
Que descontrol, y no entiendo que placer se puede sentir en beber hasta perder la conciencia, en pelearte o provocar peleas porque "ese me mira mal", no entiendo como eso puede ser diversión.

Me consuela pensar que la mayoría de los jóvenes no son así, que estudian y trabajan y se divierten de formas menos destructivas. Sobre todo porque supongo que algún día mi hijo querrá salir de marcha y espero educarle correctamente para que no lo haga de esa forma.

Intentaré inculcarle respeto por sí mismo y por los demás.

Y prometo no llevarlo más de romería, para no darle mal ejemplo.

jueves, 13 de mayo de 2010

Este debía ser el post de ayer...

...pero después de arremeter contra las diosas de las revistas y su belleza (real o photoshopseada) me daba como nosequé.
Pero ha sido el tema del día en el trabajo y una cosa que se ha comentado a mi alrededor tantas veces debía a parecer aquí.
Sí, yo también me emocioné cuando Forlan marcó el gol y...


... preso de alegría por llevar a su equipo a la victoria, se sacó la camiseta dejando al descubierto sus broncíneos abdominales.
Ese hombre tenía músculos en los músculos aunque no sé si es anatómicamente posible esa observación.
La verdad es que ya pude observar su torso (con interés únicamente profesional, como un recordatorio de anatomía de primero ¿eh?) en el partido anterior y cuando escuché ¡¡¡GOL,GOL, GOOOOOOOL!!! dejé el fregado y me asomé al salón con las manos llenas de espuma, justo a tiempo para cuestionarme si debía replantear mi actividad profesional y dejar mis ancianitos para trabajar en un equipo deportivo.
Entonces, mi marido, paciente en cuanto a lo de explicarme una y otra vez las reglas del fútbol, comentó que le iban a sacar de nuevo una tarjeta amarilla.
¿Tarjeta amarilla? ¡Hombrepordios! ¿Cómo va a ser lo mismo darle un agarrón al contrario que quitarse la camiseta un ratín de nada?
Mis compañeras dicen que se han creado grupos en el facebook para pedir que no se sancione esa demostración espontánea de alegría de los jugadores, pobrecillos, que además deben de tenerla toda sudada y estarán deseando desprenderse de ellas.
..estos árbitros...¡envidiosos!
Bueno, que eso, que enhorabuena al Atlético de Madrid por su victoria y que no se preocupen los chicos por éstas cosas...que piensen más bien que es una forma de que sus chicas no protesten tanto cuando ellos quieran ver un partido en lugar de la serie.

Editando en respuesta a la Maga:

Esto es un tio
hipersupramusculado:

Forlán, como otros, es un modelo anatómico.

domingo, 9 de mayo de 2010

Estrellas fugaces

Ya se acerca el verano, mi estación favorita (aunque en mi tierra te haga caer los chorros de sudor por la espalda y pasar sofocantes noches añorando el invierno) y una de las cosas que más me gustan del verano es que en ocasiones, si uno está atento y mira bien, se ven estrellas fugaces.
Cruzan el cielo rápidas, tanto que, aunque avises, alguno se las pierde.
Pero, a veces, mirando sin más el firmamento aparecen como un suspiro, laceran el cielo con su brillo, deslumbran y desaparecen.
Se van tan raudas como han venido y no dejan ni siquiera su estela en el firmamento o la mancha oscura orlada en fuego que flota y ciega si se mira al sol.
Se desvanecen a tal velocidad que dudas si las has visto, si han existido siquiera, si no fuera porque a su paso te has atrevido a formular un deseo.
Y el recuerdo de ese evanescente momento te acompañará muchas noches cuando mirando al cielo queramos ver aquella luz que nos hizo soñar.

Como dice un sabio que conozco: los placeres de esta vida son livianos y fugaces.
Y desgraciadamente, después del domingo siempre llega el lunes.

viernes, 7 de mayo de 2010

La chica de la portada

...o de la contraportada, mejor dicho.
Estaba yo esta mañana tomando mi cafelito y mi tostadita tranquilamente sentada en la barra (bueno, en un taburete frente a la barra) de un bar cuando, así sin anestesia, otro de los parroquianos pone frente a mí el periódico que acababa de leer.
Era un periódico deportivo, aunque no me pregunten cual porque el muchacho lo había colocado con la portada hacia abajo o lo que es lo mismo con la contraportada hacia arriba.
Allí estaba ella: rubia, delgada y perfecta, sutilmente vestida (?!!) con un biquini de plástico que no transparentaba nada de puro milagro, que sonreía seductora mientras un ventilador hacía volar su brillante melena.
Mi pregunta era ¿qué coñ. hace la foto de una tía así en una revista de deportes? Ah, mira, que le gusta montar a caballo, pone, igual es porque hace referencia a la equitación.
Y allí estoy yo, con mi café, sin maquillar y con los rizos desordenados aprisionados en un coletero, mirando los ojos claros de una diosa...
¡Hombrepordios! ¡Eso no se hace!
¡Una debería no sentirse un adefesio al menos hasta después de desayunar!
Lo mismo pasa en las revistas "para chicas" en las que aparecen modelos deslumbrantes a las que le sientan bien un trapito que se echen por encima, haciéndonos creer que nosotras luciremos igual de atrayentes con el vestidito de marras, cremas reductoras sobre vientres que si se reducen más serían invisibles, milagros antiarrugas en cutis de perfectas post-adolescentes que por las únicas arrugas que se tienen que preocupar es por las de las medias, productos dietéticos que comen alegres jovénes de la talla 34.

Bufo y enciendo mi cigarro (sí, aún no lo he dejado)...
...entonces pienso en el photoshop... y en que tengo que aprender a usarlo, ya.

domingo, 2 de mayo de 2010

El Día de la Madre

Si digo que mi madre es la mejor del mundo, sé que al menos uno de mis seguidores estará de acuerdo.
Esa gran mujer tiene todo cuanto yo ansío tener.
La calma y la paciencia, la perseverancia y la dedicación, una fuerza inagotable y la suficiente voluntad para que no la quiebren los sacrificios que hace por los suyos.
Si la veis por ahí, la reconoceréis enseguida porque está rodeada siempre de niños.
Si la oís, encontraréis fácilmente la risa en su voz.
Es el refugio para todos mis males, mi consuelo y mi fuerza.
Sólo estar con ella en la cocina, mientras se afana en los fogones para alimentar a hijas, nietos, yernos, marido y suegra, me carga las pilas para una semana.
Por eso ahora, que tiene más ojeras que La Lirio, que se le acumulan las preocupaciones y la edad, ahora más que nunca, voy a ser para ella consuelo y apoyo, ayuda y fortaleza.
Dar un poco más a quien tanto me dió...

Lo dicho: mi madre, la mejor del mundo.

sábado, 1 de mayo de 2010

De títeres y marionetas...

"Es un pañuelo", nos dice el mágico ilusionista que ha montado para nosotros una función de circo, nos ha mostrado el nacimiento de un pájaro y la venganza de una mosca especialista en hacer la danza del vientre.

"Es un pañuelo, la cabeza es una nuez y las manos dos avellanas. Sin embargo, también es una princesa que puede bailar, sentarse, correr..."y ante nosotros un simple pañuelo amarrado por tres hilos se convierte en una bella princesa que espera a su príncipe en su hermoso castillo.

Aunque el escenario está oscuro se distinguen sus manos por encima del telón donde toman vida sus muñecos. Mi mente, que tiene algo de científica -o será simplemente que soy curiosa- se fija en como sus manos mueven los hilos, cómo coloca sus brazos para que el títere parezca que se sienta o que baila.

Pero al cabo de un momento, la magia se apodera de mis ojos. Ya no hay titiritero, ni pañuelos con nueces por cabezas, mis pupilas sólo ven a una princesa que ve bailar a sus sirvientas, a un apuesto príncipe que la toma en sus brazos y un mago peligroso que secuestra a la princesa embrujándola con malas artes...

De mis niños, el mayor miraba asombrado y en silencio, el pequeño no paraba en la silla imitando los movimientos de los muñequitos, gritando de miedo cuando aparecía el malvado brujo, aunciando cada personaje. Los espectadores cercanos reían al escucharle y él muy serio los mandaba a callar.

Durante una hora volví a la niñez, recuperé la inocencia que hace ver las cosas mágicas que los mayores no vemos, retorné a un mundo en el que todo es posible: en el que las moscas sepan bailar la danza del vientre, y en el que los brujos malvados encuentren el amor, aunque no sea con la princesa.

Pienso repetir.


XXX FERIA INTERNACIONAL DEL TÍTERE DE SEVILLA

domingo, 25 de abril de 2010

Objetos perdidos

_ Perdone...¿es aquí donde guardan las cosas perdidas?
El empleado levanta sus ojos por encima de las gafas y me contesta, aburrido.
_ Así es, señora ¿en qué puedo ayudarla?
Ignoro el señora,este no se ha dado cuenta de que aparento menos edad, aunque estoy segura de que se dirige a mí porque no hay nadie más en la sala.
_ Vengo buscando...
_ Le advierto que no tenemos juguetes de la niñez, ni cuentos, ni amigos perdidos, ni podemos devolverle las horas que perdió o creyó perder en salas de espera o leyendo aquel libro o viendo aquella película que no le gustó.
_ Ajá, yo...
_ Tampoco tenemos las oportunidades perdidas, todo el mundo viene buscando oportunidades perdidas, ni los trenes que sólo pasan una vez, la misma frase lo dice sólo-una-vez.
_ Verá quisiera...
_ No se le ocurra pedir cosas que nunca tuvo, si no las tuvo no las perdió. A ver seré concreto, ¿cuál es su nombre?
_ Barbaria
_ Barbaria... Barbaria... desde luego se ponen cada nombre... aquí está: tenemos un sueño. Es ese en el que camina hacia la orilla, pero el agua sube en vez de bajar y le da miedo de ahogarse.
_ No, eso no quiero recuperarlo...
_ Entiendo.. a nadie le gusta soñar que se ahoga... desgraciadamente las cosas desagradables son más fáciles de recuperar.
Me mira alos ojos por encima de las gafas, me interroga con un movimiento de cabeza y hombros.
_ Entonces, señora, ¿en qué puedo ayudarla?
Toso confusa.
_ Unas llaves...He perdido las llaves...
_ Oh, si. Tiene un gran historial de llaves perdidas y gafas y paraguas...Señora, ¿ha mirado bien en el bolso..?
Ante la duda, vuelvo a vaciar el contenido de mi bolso, esta vez sobre su impoluto mostrador. El monedero, los pañuelos de papel, dos juguetes del burguer, una piedra, papeles de caramelos, un recibo del super, una barra de labios que nunca uso, tarjetas con nombres de gente que no reconozco...mira, ahí, justo en el fondo..
_Gracias, _ digo_ pero no lo entiendo...ya había mirado antes...
El empleado me mira con condescendencia.

_ A veces creemos que perdemos cosas...pero sólo lo creemos...están ahí... todo el tiempo.

lunes, 19 de abril de 2010

Inundación!!

Yo que creía haber dejado atrás las lluvias, las intensas por lo menos, y ayer va y se inunda todo.
Así como a las 4 y media de la tarde el cielo rompió las compuertas y cayó una de padre y muy señor mío que nos dejó atrapados en el campo de mi suegra por unas tres horas.
Asombrados mirábamos como subía el nivel del agua cuando entró, sin invitación por supuesto, una inmensa ola de agua lodosa que inundó el porche llegando incluso al escalón de la casa.
Diez centímetros, quince centímetros y yo que había dejado las ventanas abiertas en casa!!
Imposible llegar al coche sin acabar como una sopa y mucho menos salir de allí sin saber cómo estaban las carreteras.
El teléfono comenzó a sonar, el pueblo se inundaba, en las calles corría el agua como si fueran ríos.
Entonces empezamos a santiguarnos.
Mi hijo mayor estaba como loco y nos anunciaba: "¡Ésto es el diluvio!, ¡el fin del mundo!" (jodío niño...)"¡Menos mal que aquí hay provisiones suficientes!"
Lo vivimos como una incómoda aventura, era más la alarma que el peligro.
Al fin escampó y llegamos a casa sin contratiempos para comprobar que no había entrado demasiada agua por las ventanas, nada que una fregona no pudiera arreglar.
Pensé en todas aquellas personas que han tenido que ser evacuadas de sus casas, que hayan tenido que salir con lo puesto para evitar males mayores dejando atrás sus tesoros más queridos. En cómo la naturaleza pone al hombre (rey de la creación) en su sitio y en tantos desastres naturales que nos vienen aconteciendo.
A ver si al final es verdad y el mundo se acaba en el 2012...

Como siempre, mi hijo me arrancó una sonrisilla cuando, en lo peor de la tormenta, me miró muy serio y me dijo:
_ "Mamá, por si morimos, quiero que sepas que eres la mejor madre que jamás he tenido"
Es bueno saber que eres la mejor en algo, entre taaanta competencia.

domingo, 18 de abril de 2010

Minutos musicales

Porque soñar es gratis y no duele...

lunes, 12 de abril de 2010

Querer es poder

Juan, 96 años.
Se ha roto la cadera, o eso le han dicho.
Exactamente se ha roto todo él.
Ahora, ya no volverá a andar. Su familia tiene miedo de que vuelva a caerse.
La silla de ruedas se convierte en su nuevo medio de transporte, de todos modos ¿a dónde querría ir un viejo de 96 años, medio ciego y medio sordo?
Las torpes manos, deformadas por la artrosis, se aferran a las agarraderas de las ruedas e impulsa con sus brazos su cuerpo nuevo, rodando por los pasillos. Ya no le duele, no tanto, pero echa de menos andar aunque lo hiciera como antes, despacito, trabajosamente.
Días después puede apoyar el pie ( se desaconseja la marcha, debido a su avanzada edad, dice el traumatólogo, y a las carencias sensoriales que padece). Una semana después puede levantarse sin ayuda y si se esfuerza, empezar a aguantar su escaso peso con la pierna rota. Dos semanas después, camina por las paralelas mientras pide que no lo suelte.
Tres semanas, le convenzo de que el andador no va a morderle y que el surco que ha hecho en la alfombrilla de las paralelas es más que suficiente.
Allá vamos.
Un paso, otro paso, media vuelta.
Un paso, otro paso, vuelta entera.
Un mes. Juan da diez vueltas al gimnasio, solo, sin que vaya a su lado, sin que le coja del brazo.
Llega el día. Hoy le han traído el andador nuevo de la ortopedia.
Azul, como él lo quería.
Le ayudo a levantarse de la silla que queda atrás como la vieja piel de una serpiente y observo como se marcha, como una madre ve a su hijo alejarse por primera vez en bicicleta, esperando verle caer en la primera esquina...

Ahí está, sentado en el patio, muy cerca de la pajarera donde medio ve a los canarios y medio oye sus trinos.

Paso, le saludo, me saluda, me da las gracias.

Me encantan que los planes salgan bien.

sábado, 10 de abril de 2010

Cumpleaños feliz...

Hala, ahí os quiero ver a todos cantando, bien puestecitos delante de la tarta que tengo que soplar las velas...¿qué cuántas velas?
A ver...
En principio pensé en recumplir años, seguir con los mismos del año pasado. No estaría mal, detener el tiempo por un año...pero entoces pensé que tendría que hacer lo mismo al año siguiente y eso ya se iba a notar mucho.
Opté entonces por hacer una encuesta: "El sábado es mi cumpleaños...", "¡Qué bien...! ¿Cuántos?""¿Cúantos crees?"
Asombrosamente todos se aventuraron por decir un número 3 o 4 menores de mi edad de verdad.
Puesto que aparento menos, según el 100 por cien de los encuestados, voy a decir que cumplo 36 para que me miréis asombrados y digáis..."¡ Imposible, ¿de verdad?...yo no te echaba mas de...(incluid ahí 28 y me sentiré feliz)"
Soy muy, muy feliz este día, por varios regalos que he tenido (y no materiales, sabiondos)
¡Venga! ¿Qué haceís ahí callados?
Cumpleaaaños feeeliiiiz.....

martes, 6 de abril de 2010

En frascos pequeños...

A veces la vida te premia con un sueño pequeño, una ilusión cumplida, un brisa fresca de esperanza que hace que todo cobre sentido.

jueves, 1 de abril de 2010

Martes Santo: mi Hermandad









Aquí todos somos de una Hermandad, ya porque estés inscrito en ella, ya porque le sientas más devoción a alguna de las imágenes...esto es un poco como que fútbol, que seas del betis o del sevilla depende de en que casa se nazca, o de que equipo sea la mayoría de tus compañeros del cole. E igualmente la defiendes a capa y espada sin tener en cuenta que tu Cristo y mi Cristo es al fin y al cabo, el mismo Cristo (pero mi Virgen es más guapa, eh?)
En mi caso ,no hubo más remedio, pues nací un Martes Santo a eso del mediodía y cuando mi madre se puso de parto, andaba mi padre poniendo claveles montado en el paso del Cristo. Apuntada en mi Hermandad horas antes de haber nacido con el nombre de mi padre (es que esperaban que fuera niño).
Ese día, con calles un poco menos concurridas, disfruto de la procesión, la busco en cada rinconcito, en aquella calle estrecha, en el convento donde le tiran flores, en la entrada de la carrera oficial donde van a tocarle mi marcha favorita...y me emociono cuando en una levantá, la van a llevar al cielo y cuando se mecen los varales al mismo compás de Los Campanilleros...

Lo sé, lo sé, no lo entendéis...será que hay que vivirlo, es parte de nuestra tradición y de nuestra cultura, independientemente de que seas cristiano o no, de que pienses que lo que procesiona es un "trozo de madera" o el depositario de tu fe, yo encuentro belleza en ello como cada uno en lo hará en las costumbres de su pueblo y aguantaría de pie (y con tacones) el paso de mil quinientos nazarenos para verlo.

domingo, 28 de marzo de 2010

Domingo de Ramos: el que no estrena algo, le cortan la mano.

No sé de dónde vendría ese soniquete pero en mi pueblo es muy frecuente escucharlo. Todos los Domingos de Ramos, la plaza parece un mar de gente. No se sabe de dónde ha salido la muchedumbre y por dónde se reparte el resto del año, pero es que ni se cabe.
Eso sí, todos estrenando.
Es cierto que este año se ha visto mucha variedad, no vamos todas las señoras uniformadas por el color de moda (ni te cuento cuando se llevó el turquesa o el verde pistacho, parecía que el alcalde había dictado un bando prohibiendo ir de otro color) y eso es porque se han rescatado muchas prendas de años pasados y se han visto trajes de confección, de esos que confeccionan entre tu madre, la vecina y la revista de patrones en un rato. Pero todo el mundo estrena, aunque sea un bolso o unos zapatos con unos tacones de vértigo que te vas a arrepentir de llevar en cuanto veas que las calles están cortadas y que tienes que caminar por encima de antiguos adoquines.

Pues allá vamos, con nuestros estrenos y los ramitos de olivos a ver pasar la borriquita. Olor de azahar e incienso. Porropopón de tambores, el Palio meciéndose al compás de las marchas procesionales y empujones en la Carrera Oficial.
Luego ármate de paciencia para comer en un bar, mesas ocupadas o reservadas, (hoy en un bar estaba reservada hasta la barra) porque hoy se come fuera, que para eso se estrena, para lucirse. Los niños gritan y enredan y los camareros recitan mantras para no cortarse las venas con el cuchillo del jamón.
Entre el café y los helados te das cuenta que si quieres ver las cofradías que salen por la tarde casi es mejor no irte a casa. Y allá que vamos, otra vez, con el maquillaje chichiburrío y los pies hinchados a ver si cogemos sitio en alguna terracita para verlas pasar sentados con una cervecita en la mano.

Llegas a casa reventá. Con los zapatos en las manos y los niños llenos de churretes, prometiendo que el año que viene los tacones se los va a poner tu abuela, sin acordarte que tienes preparados otros para el modelito de mañana...

lunes, 22 de marzo de 2010

Ya no se aplaude en el cine...

Recuerdo especialmente una película, Los Goonies, ni me preguntéis que año corría.
Unos chicos cuyos padres iban a ser deshauciados para construir un campo de golf, descubren en el altillo el mapa de Willy el Tuerto y allá que se fueron, contando pasos, en busca del tesoro.
Casi puedo recordar la película de memoria, el supermeneo de Gordi, los inventos de Data, el diario de Copperpot, las trampas de Willy, el tunel para los chicos, el de las chicas y el de los hombres, el pozo de los deseos, la nota que no se sabía si era un sí bemol o un sol sostenido. Los Fratelli. Slot, besando a Gordi mientras este le dice que huele a clase de gimnasia, Mickey arengando a los chicos a punto de abandonar ("este es mi momento, nuestro momento...")
Pero recuerdo especialmente la escena en la que Slot, acompañado de Gordi (Capitán Gordi) aparecen en el barco pirata, se deslizan por las velas y rescatan a los chicos de las manos de los Fratelli.
En ese momento, el cine entero rompía en aplausos.
Era lo mejor, cuando, de tan metido que estabas en la historia te olvidabas de la gente y empezabas a aplaudir, a abuchear, a patalear si era preciso y lo mejor era que el resto del cine lo hacía contigo.
Si había que reir se hacía a carcajadas y he oído algún Noooo! desgarrador de algún espontáneo. En el cine, el de verano en el que te llevabas el bocata, la lata de coca cola y el cojín para la silla y en el de invierno donde te refugiabas de la lluvia y vivías las más espeluznantes aventuras sin Dolby Surround ni THX sistem...

Uff, como hecho de menos los domingos de peli y palomitas.

Y como no he podido subirlo ahí os dejo una de mis escenas favoritas, lo que puede confesar un chico...