martes, 4 de enero de 2011

El ejército rojo y el ejército azul

"...es que no lo entiendo, mamá"_ me dice con los ojos llorosos_ "A veces me siento como si tuviera una guerra dentro de mí. Tengo dos ejércitos, el ejército rojo y el ejército azul; cuando estoy contento y me porto bien es porque el ejército azul está ganando...pero cuando gana el ejército rojo que son muchos, y más fuertes y a veces me matan a todos los generales del ejército azul y no los puedo parar... entonces me enfado y grito y no escucho lo que me decís. ¡Es que no puedo!"
Le cojo en brazos, aunque hace mucho que dejó de ser un bebé, y le acaricio el pelo y la frente mientras habla.
"Y cuando para la batalla y os veo enfadados el corazón se me llena de frío y de tristeza...Mamá, ¿cuando sea mayor controlaré al ejército rojo y no me matarán a los generales azules?"
Le digo que sí, ¿no es eso lo que hay que decir? Y hablamos de otras cosas y hacemos chistes y las lágrimas dejan de caer. Su pecho se vacía de frío y de tristeza.
"Creo que ya han revivido algunos generales azules, mamá". Bosteza.
Entorno la puerta y me quedo pensando que a veces mi ejército rojo también gana y no lo controlo y grito y me enfado y no le escucho...
Pero hoy también me han revivido algunos generales azules y se me va la tristeza y el frío del pecho.

14 comentarios:

La reina de la miel dijo...

Hay quien con 40 años no deja un general azul vivo. "¡Es que no puedo, es como si algo me subiera por dentro, no puedo!" Que me hubiera llamado "mamá" ya habría sido demasiado.

Por Dios, enséñale a controlar su ejército rojo. En esto, como en todo, la mano que mece la cuna es la mano que domina el mundo. Un besazo enorme, guapa.

barbaria dijo...

Ojalá pueda enseñarle, aunque me temo que no será fácil. Hay temperamentos a los que cuesta aplacar.
Los generales rojos son sanguinarios.
:S

Camaleona dijo...

Si tan pequeño ya comprende todo esto del autocontrol y es capaz hasta de explicarlo, creo que ya tiene andado mucho más de la mitad del camino. Enhorabuena!!

Mi hijo mayor se explica todos estos sentimientos con la fuerza y el reverso tenebroso de la fuerza...

barbaria dijo...

Sí, Camaleona, eso mismo pienso, que al menos ya comprende de qué se trata y se empeña en ponerle remedio.
El mío es que es más de Age of Empires que de Star Wars.

Elysa dijo...

Es bueno que vea al ejército rojo sabiendo que tiene generales azules para contenerlo. Por ahí existen muchos que son incapaces de pedir ayuda a sus generales azules.

barbaria dijo...

Elysa, yo procuro animar a sus generales azules y avituallarlos con aquello que creo que requieren: calma, paciencia... espero que se sienta seguro, que sepa que no cejaré hasta conseguir que su ejército azul venza en todas las batallas, que allí cuando me necesite enviaré refuerzos a luchar con sus tropas, que no está solo, que nunca estará solo.

Ligia dijo...

Muchas gracias por tu visita y comentario en mi blog. Te sigo. Abrazos

Ilian dijo...

Que lindo (:
A todos a veces nos sobrepasa el ejército rojo y parecen devastar todo el campo, pero siempre quedará algun soldado azul en pie... Me gustó mucho la historia en serio, menos mal que decidiste colocarla en el blog, saludos a la distanciaaaa (:

Anónimo dijo...

Después de tantos años de generales azules -ya casi todos se mueren de vejez ante la indiferencia general-, a mí me sigue emocionando cada vez que el ejército rojo gana una batalla. Aunque sé que son batallas y no la guerra. Casi nadie entendió lo que el ejército rojo pretendía...

barbaria dijo...

Ligia, bienvenida y bienhallada :)
Ilian, gracias. Es verdadero artífice de esto es mi hijo, me sorprende tanto a veces que no puedo evitar hablar de él.
Anónimo, no sé las intenciones de tus generales rojos. Mi hijo tiene 7 años. Cuando algo le contraría la furia es tal que no deja títere con cabeza. Cuando no consigue lo que quiere se siente enemigo del mundo entero. Le harán falta esos generales rojos en algunas ocasiones, no lo dudo, pero necesita de los generales azules para convivir y escuchar, para comprender a los otros y ponerse en su lugar, para tomar decisiones de forma razonada, no inducido por la ira...
Mi sueño es que algún día se alíen y los tranquilos generales azules cuenten con la fuerza y el empeño de los rojos cuando sean necesarios. Pero eso, cuando sean necesarios.
Tal vez haga falta que expliques mejor los objetivos de tus generales rojos...

Anónimo dijo...

La batalla de los ideales, la batalla de la libertad, la batalla del pensamiento, la batalla de los sentiminetos, la de la independencia y las personas iguales, la batalla de la dignidad de la gente y la infancia feliz y las horas tranquilas, la de la consecuencia y la responsabilidad aprendidas y aplicadas, las batallas del aire limpio y del cesped cubierto de rocío por la mañana, de las pieles cubiertas por el tacto y los sentimientos, la de los recién llegados que nunca tendrán el veneno al alcance de su mente. ¿Cuántas más batallas...? La guerra es la de la vida. Y mi padre me enseñó que sólo se pierden las batallas que se abandonan. Y es un ejército de soldados más que de generales. Soldados y un comandante en jefe. Que tu hijo sea de este ejército y crezca haciéndose mayor para seguir siendo joven. Siempre joven.

Ah! Y discúlpame. Me llamo Luna. Es que no se manejar bien las teclas...

barbaria dijo...

Disiento, Luna, creo que manejas las teclas estupendamente.

barbaria dijo...

Añade un :) al anterior comentario.
Sí yo también quiero que salga victorioso en esas batallas, pero no haciendo uso de un ejército egoísta y cruel, que use la ira como arma de destrucción masiva, así entiende él su ejercito rojo: un arma poderosa pero descontrolada. Sólo quiere aprender a manejarlo sin causar demasiadas bajas.

Bellaluna dijo...

Aprenderá, tu hijo, que los colores también significan cosas... Gracias por tu sonrisa. Los demás también seguiremos aprendiendo. Cuida de tu hijo. beso,

Luna (a ver si ahora sale bien) Ajaaa...