martes, 25 de diciembre de 2012

Feliz Navidad.

Os deseo a todos felices fiestas, Feliz Navidad y Año Nuevo y que tengáis buenos regalos por Reyes.
Os deseo un año nuevo lleno de esas cosas que sentimos que nos faltan.
Os deseo que valoréis lo que tengáis y que lo disfrutéis.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Yo lo sabía...

...pero nadie me creía.
Cuando decía que no iba a acabarse el mundo y daba mi razón... Sí, era una sóla... ¿y qué?
Era contundente e indiscutible pero la gente, en lugar de sopesarla, se limitaba a reirse como si hubiera contado un chiste malo.
Jopé, yo escuchaba todas las teorías catastrofistas y asentía tratando de meter baza...los Mayas, Nostradamus y hasta las señales del apocalipsis...todo enfocado a esa fecha...
Al final lograba captar su atención gracias a mi carisma (a eso o a la mano levantada y los saltitos que estuve dando media hora) y aclaraba mi garganta antes de expresar mi argumento:
_ ¿Pero no se os ha ocurrido que después de haber trabajado en el calendario alguien dijo: "bueno, vale ya, con esto es suficiente...total, para lo que nos pagan"...?
Pero ni caso, oye, ni caso.
Si hasta el del bar de mi esquina puso en la pizarra que anuncia las tapas del día:

Hoy
Fin del Mundo
A las 2:00 Caldereta y cerveza  a 1 euro.

Por eso no escribí la entrada ayer para aconsejaros que siguierais con vuestra vida tal cual, anduve de tapitas...

lunes, 19 de noviembre de 2012

grrr...

_¿Has cogido los deberes?
_¿Dónde está la pelota?
_En su sitio...niño! que si has cogido los deberes?
_ Pero... ¿en su sitio de cuando la guardas tú o en su sitio de cuando la guardo yo?

Vale, me rindo, en realidad no sé dónde está la pelota...



jueves, 8 de noviembre de 2012

¿Cómo era eso de que cuando el barco se hunde las ratas lo abandonan?

Miércoles. Siete y media de la tarde.
El WhatsApp no deja de vibrar en el bolsillo del uniforme pero yo, que soy una buena empleada, no lo cojo hasta que entro en el vestuario para cambiarme de ropa y huir hacia mi casa.
En el chat 83 mensajes nuevos.
¡83!
¿Qué ha pasado?
Hoy una de nuestras amigas asistía a una reunión con la rubia, algo hastiada pero qué se le iba a hacer, ella también es una buena empleada.
Pero también es una buena amiga y solícita a comunicarnos rápidamente cualquier eventualidad que nos concierna. "¿Estáis listas?... Atención, la rubia ha dimitido"
El resto de los mensajes son pura especulación, y nuestros mejores deseos para que le vaya bien en esta vida (¿o no...?jejeje). Después de convocar tantas reuniones sin sentido y pasear modelitos, se marcha por la puerta de atrás sin despedirse de nadie...
El recepcionista corrobora que se ha ido diciendo: "Me voy. Si preguntan, Fulanita de Tal ya no trabaja aquí".
Aún estoy en estado de estupor.
Tenemos un despacho vacío.
¿Alguien se apunta?

jueves, 1 de noviembre de 2012

Cincuenta sombras... sombra más o sombra menos.

Vale, lo confieso, lo estoy leyendo...
El whattsup tiene la culpa, todas mis amigas comentando el anuncio... nah, envidiosa que es una.



Upps, creo que haría falta poner una advertencia de contenido...

lunes, 29 de octubre de 2012

La vida en una empresa en crisis

Vivir en un barco que se hunde es todo una aventura.
Que se lo digan a Leonardo DiCaprio ¿no?.
Pues sí amigos y amigas.
Poco antes de irme de vacaciones, el ordenador que usábamos empezó a fallar, no se qué de la tarjeta gráfica...Pues a la vuelta me encuentro con el teclado y la pantalla huérfanos de una torre.
_Se la han llevado para arreglarla._ me dice mi compi.
Guay.
Me encanta mi ordenador y tener todas la historias clínicas actualizadas y los informes hechos y  decir ¡yo, ya! cuando piden los registros, informes y programaciones.
Pero el ordenador no aparece.
Cuando una mañana me encuentro, o mejor dicho, no me encuentro en el despacho ni la pantalla ni el teclado me ilusiono pensando que pronto va a estar completo y en su sitio.
Pero no.
Me entero por radio patio (increible como funciona ese aparatejo y más en tiempos de crisis) de que mi ordenador no va a volver.
Me remango mentalmente (porque mi uniforme tiene las mangas cortas) y subo echando humo al despacho de la directora.
_Que digo yo, que pronto hay que hacer las evaluaciones anuales y que a ver si se llama al informático para que nos traiga el ordenador que va haciendo falta...
_No, Barbaria, por órdenes de "la empresa" no vais a tener ordenador.
_(¿Comoooorl?) Pero eso es imposible, hace falta para esto y esto y lo otro ¿y si pasa esto, esto  y lo otro?
Vamos, es que es necesario que yo tenga esto, esto y lo otro..porque es una herramienta básica en mi trabajo.
_Lo comprendo, tienes razón, pero...
No la oigo... se me ha subido la sangre a la cabeza.
Míralo, ahí está, si parece que hasta me habla...mi ordenador en la mesa de su despacho...Le han acoplado una pantalla plana, y un teclado inalámbrico. Pero yo lo reconocería en cualquier parte. Pobre...tiene forzadas las puertecillas que tapan los puertos USB y el lector (porque no hay que tirar de ellas sino presionarlas en un borde). Me llama lastimero, me hace mirar los post it rosas que cubren su negro costado...
_Pues el servicio de fisioterapia necesita manejar toda esa información, Fulanita, así que haber como lo arreglamos.
La rubia platino ladea pensativamente la cabeza y opto por iniciar mi mutis mientras ella se come el coco.
Cuando alcanzo la recepción me llama con entusiasmo.
Trae una sonrisa de oreja a oreja y la solución en sus manos.
Señoras.
Señores:
Les presento mi nuevo equipo de almacenamiento y gestión de datos:


Y ni un boli ni ná...hay que joderse...




viernes, 12 de octubre de 2012

Otoño


Me alcanza la noche antes de haber tenido tiempo de esperarla.
Me llega el frío mientras las mangas largas siguen durmiendo en los cajones.
Me llega la lluvia, ligera, menuda, tiñendo de gris oscuro las aceras.

Me llega...
... o me llegaría si no fuera porque a estas alturas seguimos teniendo  30º de temperatura y no sé si para el puente me iré a una casa rural en la montaña para encender la chimenea o a la playa...total, aún no he guardado el bikini... y no es que me disguste el calor, no, (los más antiguos sabéis como odio el otoño) es que ya me aburre de llevar la misma ropa. Y es que, aunque en las tiendas se empeñen en ponernos es aire acondicionado a tope para tentarnos con suaves y cálidos tejidos, es salir a la calle y darte cuenta de que no vas a poder estrenarlas hasta reyes, por lo menos.
Dichoso cambio climático...